El final

Esa personita, así como la llamas, esta presente en mi mente cada día,cada minuto que pienso en ti, cada vez que deseo tu presencia, es ella la que viene a mi mente, la dueña de tu tiempo, la dueña de tu presente.

Yo, sigo a la espera,de tus deseos,de tu voz, sigo pensando que un día llegarás a mi como antes. Qué buscarás mis manos, mis besos, mis caricias, que un día fueron tu refugio, tu paz. Nuestra pasión era infinita, como estrellas en la noche más oscura, como la marea que arrastró todo. Esa marea me llevó, lejos de todo lo que pensé que deseaba, me mostró un mundo nuevo lleno de vida.

Ahora que no estás, me pregunto cómo es que puedo seguir, como es que la vida sigue, si tú ya no me miras, ya no me hablas, si tus palabras se fueron, si solo queda el silencio. Si las nubes ahora cubren las estrellas que me enseñaste, aquellas que fueron testigos de nuestra historia.

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Seguir

Seguimos, aún cuando se que no debemos, aún cuando ahora sabes lo complicado que lo puedo hacer. No me mido y me desconozco. El deseo y la pasión lo son todo ahora, mi mente está nublada, solo pienso en tu presencia, te imagino llegando a mi a cada momento, cuando se que es imposible, cuando se que no va a suceder, y sigo esperando, esperando tu presencia, tu tiempo, tu deseo, esperando que me necesites.

Un espacio en tu vida dijiste, un espacio que no tenía, un espacio en las sombras, en las voces quedas, en aquello que no se dice pero se sabe. Solo amigos dijiste, amigos y algo más, no solo amigos, amigos para todo, para todo lo que necesite y lo que desee siempre que no altere tu mundo, tus planes, tu vida. Siempre tu y tus decisiones, no las mías.

Y lo acepto sin saber bien porqué, lo acepto y espero por ti, siempre esperando en mi lugar, en la sombra, en la luz del deseo, de la luna al atardecer, esperar por tu palabra, por tu mirada, por ti.

Bajo

Aún más bajo, más bajo caí, sin pensar y sin proponermelo, sin saber bien porqué. Pero acepté tus términos, sin mayores condiciones que las de pedir un poco de tiempo para mi, para ti conmigo. Algo de tiempo para disfrutar. Algo que aún no me das plenamente, que pido sin cesar.

Si nunca fui cauta ahora menos, si nunca fui tranquila ahora es imposible, si nunca tuve límites, ahora mi único límite eres tu, lo que me das y lo que me niegas, lo que me pides y lo que me ordenas. Acepto, acepto a pesar de mi, a pesar de lo que siento, y deseo. Acepto sin saber porqué, sin que me guste el tránsito de los días en tu ausencia, y con su sombra. Ella que si tiene lo mejor, el tiempo y el cariño, que tiene la sonrisa, la respuesta y las palabras de tu boca, el brillo de tus ojos, tus pensamientos.

¿Cuánto tiempo durará esto? ¿Cuánto tiempo lo permitiré? La distancia y la usencia harán su trabajo, ¿me olvidarás? ¿te olvidaré? No lo deseo, pero ¿cuándo sucede algo que realmente deseo?

El fin

Cada inicio tiene un fin, cada fin un momento. El nuestro llegó precipitadamente de tu mano, al querer arreglar todo para ti, arruinaste lo último que me quedaba de paz, de calma y de ti.

Nunca pensé estar en esta posición, recibir reclamos inmerecidos y mucho menos que alguien tratara de darme una lección de como ser una buena mujer, porque al final esa fue su intención. Eso y demostrar que ella siempre será la más importante en tu vida.

Nunca podré perdonar lo poco que cuidaste lo nuestro, lo poco que te importe, si solo somos amigos como dices, ni un amigo merece ser expuesto así.

El fin llegó cuando menos lo esperaba; esperaba tu mensaje, no el de ella, esperaba vernos como lo propusiste, y para lo que arreglé todo, no que pusieras en pausa nuestra relación, en pausa y luego punto final? Porque eso es verdad, ¿el punto final?

Lo sé

Me pasa otra vez, corro tras quien no debo, deseo lo que no me hace bien, por más que lo intento, no encuentro la forma de dejarlo.

Esperar de ti lo que no me puedes dar, esperar que algo cambie, que me mires con otros ojos, que tu boca diga otras palabras.

Son cosas que nunca van a pasar, por más que lo sé, no lo puedo afrontar.

Ser quien soy

Conocer a alguien con quien puedas ser tu mismo no es tan sencillo, esperamos agradar, pero hasta que punto podemos dejar de ser uno mismo por ser lo que otros esperan. Durante mucho tiempo he complacido y he actuado como se espera de mi, o por lo menos como creo que esperan que sea. Tanto que ahora me dicen “tu no eres así”.

Pero ¿quien soy? ¿como pueden saber quien soy? si yo he actuado, he fingido y me he escondido detrás de las expectativas de otro, detrás de una máscara. Una máscara de ilusión y de deberes por cumplir, si no soy ella ¿quien soy?

Soy ella si, pero también mucho más, he decidido ser yo misma, sin temor, sin remordimientos, sin condición más que ser feliz y no dañar a nadie.

He empezado a amarme por mi, para mi, disfrutar de la vida, de lo bueno, alejarme de lo malo es lo difícil, pero trabajo en ello, me esfuerzo, me controlo, decido, confío en mis pasos y mis fuerzas.

A ti que hoy me acompañas, debes saber que esta transición nos puede unir o separar todo depende de que nuestros deseos y decisiones sean compatibles, nunca más estaré a la sombra de nadie, nunca más seré otra que no sea yo.

Otra vez

Tonta de mi, otra vez le hablo, otra vez lo espero, recibo lo que otra dejó como un regalo. Si lo piensan de algúna forma todos hacemos lo mismo, reciclamos relaciones, dejas y te dejan, alguien más toma lo que fue tuyo y tomas lo que fue de otro.

En un círculo infinito, de alguna forma todos nos conectamos. Amamos sobre las huellas de otros, las caricias de otro en la piel que hoy tocas, tus besos cubren el recuerdo de alguien más, el amor que das intenta borrar las promesas rotas, sobretodo cuando las heridas no han cerrado, cuando el recuerdo esta aún tibio sobre la piel y el alma.

¿Ese recuerdo se irá? Esa es la gran pregunta, ocuparé un lugar en su vida, en su alma, tendremos la oportunidad de ser algo más, o simplemente este es otro intento sin esperanza, estamos tratando de cubrir un vacío, una huella profunda o estamos creando algo nuevo. Por ahora no hay respuesta, por ahora solo quiero disfrutar un poco más, sin preguntas, sin respuestas solo nuestras ganas de estar ahí.