Bajo

Aún más bajo, más bajo caí, sin pensar y sin proponermelo, sin saber bien porqué. Pero acepté tus términos, sin mayores condiciones que las de pedir un poco de tiempo para mi, para ti conmigo. Algo de tiempo para disfrutar. Algo que aún no me das plenamente, que pido sin cesar.

Si nunca fui cauta ahora menos, si nunca fui tranquila ahora es imposible, si nunca tuve límites, ahora mi único límite eres tu, lo que me das y lo que me niegas, lo que me pides y lo que me ordenas. Acepto, acepto a pesar de mi, a pesar de lo que siento, y deseo. Acepto sin saber porqué, sin que me guste el tránsito de los días en tu ausencia, y con su sombra. Ella que si tiene lo mejor, el tiempo y el cariño, que tiene la sonrisa, la respuesta y las palabras de tu boca, el brillo de tus ojos, tus pensamientos.

¿Cuánto tiempo durará esto? ¿Cuánto tiempo lo permitiré? La distancia y la usencia harán su trabajo, ¿me olvidarás? ¿te olvidaré? No lo deseo, pero ¿cuándo sucede algo que realmente deseo?

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El fin

Cada inicio tiene un fin, cada fin un momento. El nuestro llegó precipitadamente de tu mano, al querer arreglar todo para ti, arruinaste lo último que me quedaba de paz, de calma y de ti.

Nunca pensé estar en esta posición, recibir reclamos inmerecidos y mucho menos que alguien tratara de darme una lección de como ser una buena mujer, porque al final esa fue su intención. Eso y demostrar que ella siempre será la más importante en tu vida.

Nunca podré perdonar lo poco que cuidaste lo nuestro, lo poco que te importe, si solo somos amigos como dices, ni un amigo merece ser expuesto así.

El fin llegó cuando menos lo esperaba; esperaba tu mensaje, no el de ella, esperaba vernos como lo propusiste, y para lo que arreglé todo, no que pusieras en pausa nuestra relación, en pausa y luego punto final? Porque eso es verdad, ¿el punto final?

Lo sé

Me pasa otra vez, corro tras quien no debo, deseo lo que no me hace bien, por más que lo intento, no encuentro la forma de dejarlo.

Esperar de ti lo que no me puedes dar, esperar que algo cambie, que me mires con otros ojos, que tu boca diga otras palabras.

Son cosas que nunca van a pasar, por más que lo sé, no lo puedo afrontar.

Ser quien soy

Conocer a alguien con quien puedas ser tu mismo no es tan sencillo, esperamos agradar, pero hasta que punto podemos dejar de ser uno mismo por ser lo que otros esperan. Durante mucho tiempo he complacido y he actuado como se espera de mi, o por lo menos como creo que esperan que sea. Tanto que ahora me dicen “tu no eres así”.

Pero ¿quien soy? ¿como pueden saber quien soy? si yo he actuado, he fingido y me he escondido detrás de las expectativas de otro, detrás de una máscara. Una máscara de ilusión y de deberes por cumplir, si no soy ella ¿quien soy?

Soy ella si, pero también mucho más, he decidido ser yo misma, sin temor, sin remordimientos, sin condición más que ser feliz y no dañar a nadie.

He empezado a amarme por mi, para mi, disfrutar de la vida, de lo bueno, alejarme de lo malo es lo difícil, pero trabajo en ello, me esfuerzo, me controlo, decido, confío en mis pasos y mis fuerzas.

A ti que hoy me acompañas, debes saber que esta transición nos puede unir o separar todo depende de que nuestros deseos y decisiones sean compatibles, nunca más estaré a la sombra de nadie, nunca más seré otra que no sea yo.

Otra vez

Tonta de mi, otra vez le hablo, otra vez lo espero, recibo lo que otra dejó como un regalo. Si lo piensan de algúna forma todos hacemos lo mismo, reciclamos relaciones, dejas y te dejan, alguien más toma lo que fue tuyo y tomas lo que fue de otro.

En un círculo infinito, de alguna forma todos nos conectamos. Amamos sobre las huellas de otros, las caricias de otro en la piel que hoy tocas, tus besos cubren el recuerdo de alguien más, el amor que das intenta borrar las promesas rotas, sobretodo cuando las heridas no han cerrado, cuando el recuerdo esta aún tibio sobre la piel y el alma.

¿Ese recuerdo se irá? Esa es la gran pregunta, ocuparé un lugar en su vida, en su alma, tendremos la oportunidad de ser algo más, o simplemente este es otro intento sin esperanza, estamos tratando de cubrir un vacío, una huella profunda o estamos creando algo nuevo. Por ahora no hay respuesta, por ahora solo quiero disfrutar un poco más, sin preguntas, sin respuestas solo nuestras ganas de estar ahí.

¿Por qué? II

Un día cualquiera, pero no es cualquiera, si no uno de esos en que parece que todo va mal, ese día él te da la estocada final.

Ya sabías que no era para siempre, por más que lo deseases, aún no habían construido nada, no habían promesas, más allá de ser sinceros, que quizás nunca fuesen nada más que un par de amantes al abrigo de la noche. Claro eso no impidió que invirtieras emociones y tiempo, que una parte de ti se involucrase más de lo debido, siempre pasa, aún no aprendes.

Aún más, le dijiste aquello que no debías, las palabras salieron casi sin proponértelo, un tímido “te quiero” que no encontró más que el eco del vacío y una sonrisa vacía, de esas que no dicen nada. Esperar no es una de tus cualidades, esperar por lo incierto es duro, y no lo puedes manejar. Sabes que te quiere, te lo dijo, pero con reparos, manteniendo la distancia, sin entregarse lo suficiente, aceptas y sigues, esperas aún cuando todo tu ser se rebela.

Poco a poco pone distancia, pocas veces esta para ti, conoces el sistema, sabes lo que viene, sospechas porque es. Un día el día que no quieres realidad, el día que lo necesitas, ese día te da la estocada final. Te cuenta como si no fueses tu la que escucha, te pregunta como si a ti no te importara, te pide tu opinión sincera. Caes en cuenta que sus palabras y no solo su sonrisa era vacía, que el extrañarte era solo conveniencia, que el te quiero no bastaba, que tus palabras y acciones no fueron apreciadas. El la quiere a ella, ella regresó, ¿cómo y cuándo? Poco a poco todo tiene sentido, pero aún lo necesitas, aún lo deseas, pero sientes rabia, sientes dolor, confusión, solo piensas “eligeme, quedate conmigo”, razonas, escuchas y solo puedes pensar “quedate conmigo”.

Sabes que estas en desventaja, que no serás la elegida, entonces, que haces aquí, ¿por qué lo buscas? ¿por qué lo quieres? ¿Por qué lo dejaste entrar en ti?

Música

Sobredosis de música, hoy me doy a mi misma una sobredosis de música, alegría falsa que me ayuda a dejar de esperarlo, que me impide seguir sintiéndome sola, y dejada de lado.

Creo que se cansó de mi, dice que no, pero las actitudes hablan más fuerte que sus palabras, creo incluso que mi pasión, el fuego que me consume y quiero apagar con él lo ha dejado ¿sorprendido? no se si sea esa la palabra, pero definitivamente no se lo esperaba.

Pero soy quien soy, y amo como amo, a él, de alguna forma el ha logrado que yo le abra y de todo lo que tenia guardado, casi oculto por mucho tiempo. ¿Y ahora? ¿Será que debo realmente no esperar nada más él?